Bondi, Juan Solá. (Microalmas)
lunes, 4 de abril de 2016
LIII
Lo injusto de enamorarse es no saber lo que le pasa al otro. Es difícil de explicar, pero se parece mucho a esperar el bondi en una esquina donde no sabés si hay parada. Y ahí estás vos, solo, muerto de frío, con los brazos cruzados y los ojos fijos en la calle que baja hasta el centro. Y ves el colectivo a quince cuadras y te ponés contento, pero al mismo tiempo te preocupa estar en la esquina equivocada. Y el colectivo está a diez cuadras y tratás de encontrar algún indicio de que estás esperando en el lugar correcto. Ocho cuadras. A ver si no parará más allá. Cinco. Dos. Levantás el brazo, estás jugado. Todo parece indicar que estás parado en el lugar que corresponde, pero todavía te incomoda esa amarga ficción en la que ves pasar el colectivo, ignorándote, mientras todavía tenés el brazo levantado y esa cara de imbécil.
lunes, 21 de marzo de 2016
Arte poética
Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío,
como un amo implacable
me obliga a trabajar de día, de noche,
con dolor, con amor,
bajo la lluvia, en la catástrofe,
cuando se abren los brazos de la ternura o del alma,
cuando la enfermedad hunde las manos.
como un amo implacable
me obliga a trabajar de día, de noche,
con dolor, con amor,
bajo la lluvia, en la catástrofe,
cuando se abren los brazos de la ternura o del alma,
cuando la enfermedad hunde las manos.
A este oficio me obligan los dolores ajenos,
las lágrimas, los pañuelos saludadores,
las promesas en medio del otoño o del fuego,
los besos del encuentro, los besos del adiós,
todo me obliga a trabajar con las palabras, con la
sangre.
Nunca fui el dueño de mis cenizas, mis versos,
rostros oscuros los escriben como tirar contra la
muerte.
rostros oscuros los escriben como tirar contra la
muerte.
Juan Gelman.
martes, 8 de marzo de 2016
LII
Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero.
Yo no sé de pájaros, no conozco la historia del fuego. Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik, Las aventuras perdidas.
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domingo, 7 de febrero de 2016
LI
Domingo 17 de marzo
"Si alguna vez me suicido, será en domingo. Es el día más desalentador, el más insulso. Quisiera quedarme en la cama hasta tarde, por lo menos hasta las nueve o las diez, pero a las seis y media me despierto solo y ya no puedo pegar los ojos. A veces pienso qué haré cuando toda mi vida sea domingo. Quién sabe, a lo mejor me acostumbro a despertarme a las diez..."
Fragmento del libro "La tregua", de Mario Benedetti
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