alguien sin embargo ha encendido mi corazón,
arde contra el silencio de las viejas paredes.
Solo este fuego me acompaña en la ciudad nocturna
y fría,
es la ciudad a la que siempre entro por primera vez,
se calla frente a mí como un desconocido.
Alguien sin embargo me ha amado antes de aquí,
sobre estas piedras nos besamos a través de la noche,
alguien también tembló por mí bajo las madrugadas
de ceniza.
La impiadosa ciudad nunca da coartadas,
quién sino ella ha encendido este fuego.
Juan Gelman