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jueves, 18 de septiembre de 2014

XLV

"-Él le repite que se quiere casar. Ella le contesta que lo quiere con toda el alma, y que no quiere irse más de esa casa, se siente tan bien ahí, y mira y las cortinas son de terciopelo oscuro para atajar la luz y para hacer entrar la luz ella va y las corre y detrás hay otro cortinado de encaje. Se ve entonces toda la decoración de fin de siglo. Ella pregunta quién eligió esas cosas tan lindas y me parece que él le cuenta que está ahí presente la madre, en todos esos adornos, que la madre era muy buena y la hubiese querido a Irena, como una hija. Irena se le acerca y le da un beso casi de adoración, como se besa a un santo, ¿no?, en la frente. Y le pide que nunca la deje, que ella quiere estar con él para siempre, que lo único que quiere es poder despertarse cada día para volver a verlo, siempre al lado de ella..., pero que para ser su esposa de verdad le pide que le dé un poco de tiempo, hasta que se le pasen todos los miedos...

-Vos te das cuenta lo que le pasa, ¿no?

-Que tiene miedo de volverse pantera.

-Bueno, yo creo que ella es frígida, que tiene miedo al hombre, o tiene una idea del sexo muy violenta, y por eso inventa cosas."


Fragmento extraído del libro "El beso de la mujer araña", de Manuel Puig.

lunes, 25 de agosto de 2014

XLIV

"...la cara linda y alegre del muchacho en el recuerdo de la sirvientita y me digo yo: ¿Qué es lo que hace linda a una cara?, ¿por qué dan tantas ganas de acariciarla a, una cara linda?, ¿por qué me dan ganas de siempre tenerla cerca a una cara linda, de acariciarla, y de darle besos?, una cara linda tiene que tener una nariz chica, pero a veces las narices grandes también tienen gracia, y los ojos grandes, o que sean ojos chicos pero que sonríen, ojitos de bueno..."

Fragmento del libro El beso de la mujer araña, de Manuel Puig.